jueves, 20 de diciembre de 2012

Un descuido puede resultar fatal

Si de algo puedo sentirme orgulloso en estos 4 años de afición en el mundo de los kois, es la de no lamentar la baja de ninguno de ellos por negligencia, descuido o abandono. Por lo tanto, podemos deducir que no lo he hecho tan mal por ahora...

Bien, pues hace unos días, debido a las prisas del día a día, casi debo lamentar la pérdida de todos mis kois de golpe. Algo terrible. Os cuento como fue para que sobretodo, aquellos que os iniciáis en el cuidado de este tipo de mascotas, podáis evitarlo:

Ahora, en invierno, como el sol desaparece más pronto de lo que termina mi jornada laboral, aprovecho el tiempo que tengo para comer, en visitar los pequeños estanques, comprobar que todo está bien, retirar lo que se ha ido acumulando en el sumidero y realizar pequeños cambios de agua. Pues en una de estas ocasiones, con las prisas, olvidé cerrar la llave de paso del riego. ¡HORROROSO DESCUIDO! Como podéis imaginar, cuando regresé al día siguiente, el estanque estaba prácticamente sin agua. Durante toda la tarde y toda la noche, había ido vaciándose lentamente. Por fortuna, el diámetro de paso de la manguera y la altura del sumidero evitaron un desastre mucho mayor. Al darme cuenta, cerré enseguida la maldita llave y abrí el pozo para recuperar los casi 3.000 l de agua que se habían perdido ¡OTRO GRAN ERROR!

Un descuido puede resultar fatal para nuestras mascotas.
La consecuencia más inmediata fue la irritación de las vejigas natatorias de todos los kois. Siempre se recomienda realizar cambios de agua parciales, nunca totales, precisamente para evitarlo. Pero, con el susto en el cuerpo, me precipité y tomé una decisión equivocada (podía haber llenado la mitad del estanque con agua ya ciclada de los otros estanques). Durante unos pocos días estuvieron nadando con dificultad y con la cabeza ligeramente hundida. Temí nuevamente por ellos, pero la fortuna me ha sonreído una vez más. Ahora ya están todos bien y sin secuelas aparentes.

En conclusión: No hay que dejarse nunca las llaves de desagüe abiertas y no hay que cambiar nunca la totalidad del agua del estanque mientras haya peces. Y recordad que en estos casos las prisas no son buenas.