viernes, 18 de octubre de 2013

Las 26 variedades de kois: El Karasugoi


El Karasugoi o "cuervo" es un koi negro. Esa es la definición más extendida y simple que podemos encontrar en la red si buscamos información sobre esta variedad de carpa japonesa. ¿Y qué ocurre si nuestro "cuervo" tiene algunas marcas blancas en el cuerpo? ¿Y si son rojas o anaranjadas...? Veámoslo a continuación.


Aunque es cierto que el Karasugoi es básicamente de color negro, es necesario saber que como miembro de la familia Kawarimono (recordemos que son aquellos kois no metálicos, poco usuales y obtenidos "accidentalmente" en el proceso de creación de nuevas variedades) su cuerpo no tiene brillo metálico, y que en función de la posición y el porcentaje de marcas blancas que podemos encontrar en él, hablaremos de una u otra sub-variedad. Tenemos también la posibilidad de encontrarnos este pez con escamas Doitsu. Así, que como podéis observar, no se trata "sólo" de un koi negro...

Hasta el momento, algunos de los Kawarimono que hemos conocido son el Benigoi,  el Chagoi y el Goshiki. Ahora podemos añadir el Karasugoi (y todas sus sub-variedades).

"Karasu" podemos traducirlo como cuervo y "goi" ya sabemos que significa pez en japonés.

El Karasugoi con las puntas blancas de las aletas posteriores y pectorales se denomina Hajiro. Si tiene ese blanco en la cola, en la punta de las aletas pectorales y en la cabeza, se denomina Hageshiro. El Hageshiro con la cabeza totalmente blanca pasa a denominarse Yotsushiro. El karasugoi con escamas doitsu y patrón semejante al de una orca, se llama Kumonryu y Matsukawabake es el koi que cambia su color negro por el gris en función de la temperatura del agua.
Este doitsu Karasugoi es conocido como Kumonryu debido a su original patrón blanco.
En esta foto de Don Mann, casi podemos ver a un Karasugoi con escamas doitsu y puntas blancas en las aletas y cola.

Os adjunto este vídeo de un bonito Karasugoi. Espero os guste:


El próximo mes conoceremos algunas cosas de la décima variedad de kois, el Kigoi.


sábado, 21 de septiembre de 2013

Las 26 variedades de kois: El Hariwake

La siguiente variedad que vamos a conocer -y con ésta ya son ocho- es el Hariwake. Se trata de un koi con la piel de color blanco platino y marcas color rojo, naranja (Orenji Hariwake) o amarillo (Yamabuki Hariwake) metalizados que se superponen al primero. La combinación de los tres patrones de colores con el blanco platino crea una enorme cantidad de sub-variedades. El Doitsu Hariwake no obstante, quizás sea la más popular.

Es un miembro de los Hikari Moyo-Mono, el grupo de kois con brillo metálico con dos o más colores que no encontraremos en ningún otro grupo o clase. Algunos otros miembros son el Kikokuru, el Yamato-Nishiki, el Kikusui, el Platinum Kohaku, el Kujaka, el Gin Bekko, Kinsui, y el Ginsui.

Parece ser que los primeros Hariwakes aparecieron con el cruce de un Kohaku y un Platinum Ogon.

Para seleccionar un buen ejemplar, debemos fijarnos en que la cabeza del Hariwake sea completamente blanco platino, aunque se acepta que el color secundario pueda cubrir una parte. Las aletas deben ser del mismo color (blanco platino) que el resto del cuerpo, pero si aparece el  patrón de color en las extremidades, no lo descartéis por este motivo, siempre que muestre una apariencia equilibrada. Los bordes entre el blanco platino y el color secundario (conocido como Kiwa), deben ser nítidos y claros. Aunque esto, es muy difícil de obtener... Quedáis avisados.

Sólo un porcentaje muy bajo de Hariwakes salen adelante con una calidad aceptable. En los 2 primeros años del koi, debemos centrarnos en buscar rasgos metálicos fuertes, junto con un patrón de color que empiece a emerger. A medida que va madurando el koi, la base blanca se irá concretando, el patrón de color mostrará bordes más limpios y nítidos y un tono más consistente. Lo ideal, sería que este patrón de color se asemejara a los del Kohaku, pero no siempre es así. Los Orenji Hariwakes suelen mantener el naranja con un tono fuerte, en cambio, los Yamabuki Hariwakes suelen experimentar la pérdida de intensidad en el amarillo limón.

Detalle de las escamas de un Orenji Hariwake.
Los Hariwakes de mayor calidad, como ocurre con la mayoría de variedades de koi, los japoneses los guardan como potenciales futuros reproductores, el resto abastecerán la demanda nacional y extranjera. Así que si queremos un gran ejemplar, deberá ser a golpe de talonario, pues su cotización es altísima. Podemos optar a hacernos con un Hariwake de precio más modesto a cambio de sacrificar calidad. Probablemente los encontraremos con un buen blanco brillante y un patrón de color fuerte, pero éste último en si será deficiente, confinado a un sólo costado del cuerpo o repartido por el mismo, pero de una manera poco armoniosa y artística.

Un Yamabuki Hariwake de Yamazaki que alcanza los 60cm. No está nada mal...
No obstante, un ejemplar (o varios) de Hariwake en nuestros estanques no nos defraudarán, aunque no alcancen la calidad deseada, su brillo metálico y sus colores fuertes y llamativos serán motivos de atención por sí mismos.


Y para finalizar sólo recordaros que el mes próximo llegará el turno del Karasugoi. No dejéis de leernos...



Vía / Randy LeFever y otros

martes, 20 de agosto de 2013

Las 26 variedades de kois: El Goshiki

La séptima variedad de koi la conocemos con el nombre de Goshiki, que significa literalmente "5 colores". Tiene un sólido shiro (color blanco) en la base, con las escamas formando una retícula en colores azul o negro. El hi (rojo) aparece como un patrón de marcas superpuestas al shiro de la base. En ocasiones, la retícula puede ser tan oscura, que no deje entrever el color blanco de la base.

Puede que el origen de este koi esté en el cruce entre un Asagi y un Bekko o Sanke Aka. Los japoneses lo llaman así en relación a los 3 colores que toma del Sanke (blanco, rojo y negro) y a los 2 que toma del Asagi (azul y gris). Aunque no esperemos distinguir siempre los cinco colores en todos los Goshikis.

Un ejemplar aceptable debería tener el shiro de la base limpio, sin manchas de ningún tipo por debajo de la retícula. El hi debería ser sólido, oscurecido y uniforme. Estas marcas rojas deberían repartirse por todo el cuerpo con armonía en ambos lados. A los japoneses no les gusta que sus Goshikis tengan la nariz cubierta de hi, pero sí que éste rodee los ojos. También les gusta que la retícula negro-azulada sea perfecta y no interfiera con las escamas coloreadas en rojo, aunque esto es algo difícil de lograr. Algunos afirman que el agua fría oscurece los colores base del Goshiki... ¿Será cierto?

Magnífica foto de un Goshiki tomada por Kris Kras
Las dos tendencias actuales en la cría de Goshikis son la más tradicional Kuro Goshiki y la más moderna o Kindai Goshiki. Se pueden obtener kois muy oscuros de base con marcas rojas muy claras o retículas ligeras en la base blanca, con retículas oscuras superpuestas en las marcas rojas, con una apariencia similar a la del Sumi Goromo.

Mediante el recruzamiento de Goshikis con Sankes y Showas respectivamente, podemos obtener al Goshiki Sanke y al Goshiki Showa. Aunque para ser sinceros, son muy raros de encontrar.

Detalle de las escamas de este Goshiki (criador Sakura).
¿Tenéis algún ejemplar de esta variedad en vuestros estanques? Contadnos vuestras experiencias con ellos, vuestros comentarios y aportaciones serán bien recibidos.

El mes próximo, El Hariwake. ¡No faltéis a la cita!