jueves, 23 de mayo de 2013

Las 26 variedades de kois: El Benigoi

En estos últimos meses hemos visto unas pinceladas de las 3 primeras variedades de koi. Ahora es el turno de la 4ª, el Benigoi. En esta ocasión, la entrada será mucho más breve, pues no es mucha la información que hemos podido reunir acerca de esta variedad. Aún así, será suficiente para que podáis reconocerlo y apreciarlo.

El Benigoi es un koi de brillo no metálico, con un sólido, fuerte y excepcional color rojo. Pertenece al grupo de los Kawarimono, lo que posibilita que pueda alcanzar un excepcional tamaño, incluso llegando a superar los 100 cm de longitud. Estaremos ante un buen ejemplar cuando el koi no presente ninguna mancha de sumi en su cuerpo, ninguna escama dañada y una buena proporción corporal.

Miembros del grupo Kawarimono (kois no metálicos cuyos nombres vienen definidos por el color de su patrón).

Como ya hemos comentado en anteriores entradas, los japoneses utilizan nombres muy comunes y que hacen referencia a los colores y formas de los kois. Así, nos encontramos con que el término "Beni", se usa en japonés para describir al color rojo, de ahí que esta variedad de koi reciba el nombre de Benigoi. Simple, no hay que darle más vueltas... ¿Para qué complicarse con nombres extraños e imposibles de recordar?

El koi rojo con las puntas blancas de las aletas pectorales y caudales recibe el nombre de Aka Hajiro.
El próximo ejemplar de los 22 restantes que nos faltan aún por conocer, será el El Chagoi (del que ya os hemos contado algunas cositas en ocasiones pasadas).

miércoles, 24 de abril de 2013

Las 26 variedades de kois: El Bekko

Ahora que ya hemos hablado del Aka Matsuba y del Asagi, es momento de conocer al Bekko:

El Bekko (beh-KOH)

Un magnífico Shiro Bekko.
Es un koi cuya fascinación por él ha ido disminuyendo paulatinamente a medida que las nuevas variedades han ido emergiendo con fuerza.

Existen 3 tipos principales de Bekko: el Shiro Bekko, el Aka Bekko y el Ki Bekko.

El Shiro Bekko es un koi blanco con pequeñas cantidades de sumi bien equilibrado. Inicialmente, se prefería un patrón de sumi extenso y fuerte. Éste suele encontrarse por encima de la línea lateral del koi, sobre su espalda, vamos. Pueden haber pequeñas cantidades de sumi en la cabeza, aunque los mejores ejemplares siempre son los que no tienen manchas en ella. A medida que el Shiro Bekko va madurando, el blanco de su cabeza tiende a amarillear.

Un buen ejemplar es aquel que tiene los ojos azules y una piel suave y blanca. El patrón de sumi no debería mostrar una simetría completa en ambos lados, pero debe mantener un buen equilibrio. La unión entre la cola y el cuerpo del pez no debería presentar tampoco nada de sumi.  Las aletas pectorales pueden ser completamente blancas (como el de la imágen) o pueden mostrar manchas negras formando rayas.


El Aka Bekko es un koi rojo con pequeñas cantidades de sumi. Éste debe presentarse sobre la espalda del pez con el mismo equilibrio que en el Shiro Bekko. A diferencia de éste, en el Aka Bekko se aprecian más los ejemplares que tienen las aletas pectorales totalmente blancas, detalle que no comparto, pero para gustos, los colores...

El Ki Bekko es un koi amarillo ácido con el mismo patrón de sumi que sus hermanos Shiro y Aka. Es realmente difícil de encontrar. Esta variante es el resultado del cruzamiento entre el Shiro Bekko con el Kigoi o con el Sanke.

El primer Bekko apareció en la era Taisho, entre 1912 y 1926.

Las escamas de un Bekko deberían presentar siempre un aspecto equilibrado, suave y brillante, y no deben ser claramente perceptibles individualmente. Recordemos también que el color de la piel (blanco, rojo o amarillo) debe ser uniforme desde la cabeza hasta la cola.

Para los neófitos como nosotros, es fácil confundir el Shiro Bekko con el Shiro Utsuri. Así que ahí van 4 pequeñas diferencias que nos ayudarán a diferenciarlos mejor.

  1. El sumi suele estar presente en la cabeza y nariz del Utsurimono (Shiro Utsuri) con patrones menware o hachiware, mientras que la cabeza del Bekko suele ser sólo de color blanco.
  2. El sumi en el Utsuri suele aparecer en grandes bloques (manchas) que rodean todo el cuerpo, incluso por debajo de la línea lateral. En el Bekko las manchas suelen ser más pequeñas y siempre por encima de la línea lateral.
  3. El sumi en las aletas pectorales del Utsuri aparece en la base, formando lo que se conoce como motoguro. El sumi en las aletas pectorales del Bekko aparece en forma de rayas, conocidas como tejima.
  4. La cantidad de manchas de sumi en un Utsurimono debería transmitir la impresión de poder, y en un Bekko debe dar la impresión de elegancia. Por ese motivo, la cantidad de manchas de sumi debe ser moderada, para ayudar a crear la apariencia de que el Bekko tiene un patrón limpio, ordenado y elegante.
Las diferencias entre un Shiro Bekko y un Shiro Utsuri son palpables.


Bien, tras todo esto, sólo me queda invitaros a conocer el Benigoi en la próxima entrada.



lunes, 25 de marzo de 2013

Las 26 variedades de Kois: El Asagi


En la anterior entrada conocimos el Aka Matsuba, en esta ocasión aprenderemos algo sobre:

El Asagi (AH-SOG-EE)



Es un koi con la espalda uniformemente cubierta de escamas azules (o grises) en el punto más cercano a la piel, y de un azul más oscuro (o negro) a medida que crecen hacia afuera. No tiene brillo metálico, y su historia está íntimamente asociada al Magoi. Tiene una tranquila elegancia que no consiguen otros kois más exóticos y que lo hace tan especial e interesante. Además, los Asagi por genética, tienen el potencial de llegar a tamaños considerablemente grandes.

La historia del Asagi es larga pero simple. El Magoi Asagi es uno de los 3 tipos de Magoi reconocidos y probablemente, el precursor de todas las variedades modernos de kois. Unos 160 años atrás, aparecen 2 mutaciones, dando lugar a las variedades Asagi Narumi y Konjo. La primera dará lugar a los Doitsu y Shusuis. La segunda, será decisiva para la creación de la familia Matsuba, aunque curiosamente, en un primer momento su valor fue más bien escaso y fue criado principalmente como alimento.

Un buen Asagi, debería tener su espalda uniformemente cubierta de escamas color azul pálido en contacto con la piel y a medida que crezcan hacia fuera el azul debe ser más oscuro. La definición entre estos 2 tonos es lo más apreciado de su patrón. También debéis tener en cuenta que cualquier escama que falte o esté dañada, destacará negativamente sobre el conjunto.

Detalle de las escamas bicolor.

La coloración blanca de la cabeza debería ser uniforme, aunque con el tiempo, tiende a adquirir un tinte azul o gris. Si en la cabeza tenemos gran cantidad de Hi (rojo) en forma de campana, los japoneses lo denominan Asagi Menkaburi.

El Hi del Asagi se muestra más como un rojo oxidado que como el rojo asociado al Kohaku o al Sanke. Por lo general, lo encontramos desde el vientre hasta la línea lateral, o ligeramente por encima. En ocasiones, cubre la mandíbula, mejillas y parte (o el total) de las aletas. Donde aparezca el Hi, éste debería ser simétrico a ambos lados. Algunos Asagis tienen un porcentaje muy alto de Hi que puede llegar a extenderse hasta la aleta dorsal. Se conocen como Hi Asagis (Asagi rojo), otro claro ejemplo de como los japoneses usan sencillos nombres para todo lo relacionado con sus kois. Los que presentan una línea blanca que divide las áreas de color rojo y azul en los flancos, se conocen como Taki Asagis.

Con estas pinceladas, ahora os va a resultar más fácil reconocer y apreciar un Asagi, ¿A que sí...?

Os invito a conocer la próxima variedad de koi en unos días,  el Bekko.