lunes, 25 de marzo de 2013

Las 26 variedades de Kois: El Asagi


En la anterior entrada conocimos el Aka Matsuba, en esta ocasión aprenderemos algo sobre:

El Asagi (AH-SOG-EE)



Es un koi con la espalda uniformemente cubierta de escamas azules (o grises) en el punto más cercano a la piel, y de un azul más oscuro (o negro) a medida que crecen hacia afuera. No tiene brillo metálico, y su historia está íntimamente asociada al Magoi. Tiene una tranquila elegancia que no consiguen otros kois más exóticos y que lo hace tan especial e interesante. Además, los Asagi por genética, tienen el potencial de llegar a tamaños considerablemente grandes.

La historia del Asagi es larga pero simple. El Magoi Asagi es uno de los 3 tipos de Magoi reconocidos y probablemente, el precursor de todas las variedades modernos de kois. Unos 160 años atrás, aparecen 2 mutaciones, dando lugar a las variedades Asagi Narumi y Konjo. La primera dará lugar a los Doitsu y Shusuis. La segunda, será decisiva para la creación de la familia Matsuba, aunque curiosamente, en un primer momento su valor fue más bien escaso y fue criado principalmente como alimento.

Un buen Asagi, debería tener su espalda uniformemente cubierta de escamas color azul pálido en contacto con la piel y a medida que crezcan hacia fuera el azul debe ser más oscuro. La definición entre estos 2 tonos es lo más apreciado de su patrón. También debéis tener en cuenta que cualquier escama que falte o esté dañada, destacará negativamente sobre el conjunto.

Detalle de las escamas bicolor.

La coloración blanca de la cabeza debería ser uniforme, aunque con el tiempo, tiende a adquirir un tinte azul o gris. Si en la cabeza tenemos gran cantidad de Hi (rojo) en forma de campana, los japoneses lo denominan Asagi Menkaburi.

El Hi del Asagi se muestra más como un rojo oxidado que como el rojo asociado al Kohaku o al Sanke. Por lo general, lo encontramos desde el vientre hasta la línea lateral, o ligeramente por encima. En ocasiones, cubre la mandíbula, mejillas y parte (o el total) de las aletas. Donde aparezca el Hi, éste debería ser simétrico a ambos lados. Algunos Asagis tienen un porcentaje muy alto de Hi que puede llegar a extenderse hasta la aleta dorsal. Se conocen como Hi Asagis (Asagi rojo), otro claro ejemplo de como los japoneses usan sencillos nombres para todo lo relacionado con sus kois. Los que presentan una línea blanca que divide las áreas de color rojo y azul en los flancos, se conocen como Taki Asagis.

Con estas pinceladas, ahora os va a resultar más fácil reconocer y apreciar un Asagi, ¿A que sí...?

Os invito a conocer la próxima variedad de koi en unos días,  el Bekko.

martes, 26 de febrero de 2013

Las 26 variedades de kois: El Aka Matsuba

He leído por ahí que existen más de 80 ejemplares diferentes de nishikigois, aunque la mayoría se han obtenido con los cruces realizados a partir de las 26 variedades reconocidas por la INPC (International Nishikigoi Promoticon Center).

En esta entrada y en venideras, voy a daros unas pinceladas sobre algunos de ellos, para que todos aquellos que empezáis con esta afición, podáis indentificarlos con relativa facilidad.

El Aka Matsuba (Ah-KAH maht-SOO-bah)

Los japoneses usan el término "AKA" para referirse a los kois de piel roja.

Es un koi de color rojo y brillo metálico, con un patrón de escamas que nos recuerda la forma de una piña, el fruto de una conífera. En todas las distintas clases de Matsuba, encontramos este curioso patrón y lo que diferencia principalmente a unos de otros, es el color de base (o color del cuerpo), aunque también la forma corporal o el tipo de escamas .

Como ocurre con el Asagi, el patrón del Matsuba ideal debería ser completamente uniforme, recorriendo toda la espalda hasta llegar a su cola. El color de la cabeza tendría que ser el mismo que el del resto del cuerpo. Y tened en cuenta que cualquier irregularidad o imperfección en el patrón afecta negativamente en su valoración.

Algunos de los Matsuba más significativos son: el Aka Matsuba, el Butterfly Matsuba, el Doitsu Ki Matsuba, el Doitsu Kin Matsuba, el Gin Matsuba, el Rin Matsuba, Kin Matsuba o Ki Matsuba.

Patrón Matsuba con la disposición de las escamas recordándonos la forma de una piña.
Como iremos viendo a medida que vayamos conociendo las variedades más significativas, los japoneses no se rompieron mucho el coco a la hora de poner nombres a las diferentes clases de kois que iban creando con los cruces de varios de ellos. Así podemos ver que el Aka Matsuba viene a significar sencillamente piña roja. Muy científico,  ¿verdad?

También debemos saber que el Aka Matsuba pertenece al grupo de de los Hikari Muji-Mono, que es el término que se utiliza para describir al grupo de kois de piel con brillo metálico opaco.

Bien, estas pequeñas indicaciones, espero os ayudena a conocer mejor a esta variedad de koi.


En unos días, os invito a conocer el Asagi.

sábado, 16 de febrero de 2013

Tanque de kois en PRFV (parte 5)

En la anteriores entradas (parte 1 a 4) hemos visto como a partir de una sección de tubo de poliéster reforzado podemos obtener un tanque para kois. Tras la sustitución de las llaves de paso del pozo por unas de mayor calidad -ya que las primeras no soportaron la presión y se rajaron-, ha llegado el turno de la caseta técnica.

Habéis oído aquello de... "empezar la casa por el tejado...", pues eso pretendía porque me muero de ganas de tener a los kois nadando en el tanque, pero haciendo caso a mi amigo albañil, dejamos el tejado para el final y empezamos con una base de hormigón de 6m2 (3x2x0,10), para luego poder levantar las paredes, techar y finalmente, colocar la puerta de doble hoja.

Para todo ello ha sido necesario:
  • grava
  • 9 sacos de cemento
  • 186 bloques de hormigón AR 50x20x10
  • 1 saco de yeso
  • 15 sacos de mortero seco
  • 1 viga de 2m
  • 1 viga  de 3,50m
  • 1 puerta galvanizada de doble hoja 200x150
  • 30 machihembrados 150x25x5
  • 1 saco de pegolan flexible
  • 10 ladrillos 13x28x9
  • 15 rasillas 14x28
  • arena
  • tiempo empleado unas 29 horas.

El tanque y la caseta técnica (aún en proceso de construcción)
El coste aproximado del material ha supuesto un desembolso de unos 600 € y 400 € de mano de obra (la mía no cuenta, por supuesto). Como podéis comprobar, y como bien dice la dicha popular "va a salir más caro el collar que el perro...". Pero no me quejo, todo aquel que quiera tener sus kois en las mejores condiciones que su bolsillo le permita, necesita un trastero donde alojar todo el conjunto que requiere el cuidado de estas fantásticas mascotas.

Después de colocar las tejas y rematar las paredes con un rebozado, será el turno de la instalación eléctrica y del sistema de filtración. Y para finalizar sólo quedará ajardinar los alrededores del tanque. Ahí es nada...