domingo, 27 de julio de 2014

Las 26 variedades de koi: el Kin Showa

El Kin Showa, como ya os dije en la última entrada, es hermano del Kin Ki Utsuri y es otro de los Hikari Utsuri más distintivos.

Una afirmación popular dice que todo Showa metálico se lo conoce como un Kin Showa -y no voy a ser yo quien contradiga esta opinión-. Los atributos más importantes en esta variedad y por este orden, son el brillo y el patrón propio de los Showas. Tenemos que fijarnos en que el brillo metálico se muestre fuerte en todo el cuerpo del koi y en que el sumi sea envolvente, con un buen patrón, sobretodo en la cabeza, además también debe tener motoguro en las aletas pectorales.

El hi (rojo) y el sumi (negro) es preferible que los encontremos proporcionalmente repartidos por todo el cuerpo. Actualmente, los Kindai Showa metálicos  (showas metálicos con mucho patrón blanco) son especialmente llamativos.

Las variedades Hikari Utsuri no son tan populares como otras, y no hay muchos criadores japoneses que se dediquen a reproducirlos. Esto se traduce en que es más difícil lograr ejemplares de gran calidad (no olvidemos que esto siempre significa que hay que pagar más por ellos... cuanto menos hay de algo, más valor alcanza en el mercado...).

En la valoración de los kois hay una regla muy importante a tener en cuenta. Al describir un ejemplar, el primer atributo es siempre más importante que el siguiente. Me explico con un ejemplo, y así entenderéis a que me refiero. Si nos encontramos con un Ginrin Kokaku (un koi blanco con patrón rojo y escamas diamantes, conocidas como escamas Ginrin), con un excelente patrón Kohaku, pero con un mal Ginrin y otro con un patrón kohaku mediocre pero una gran calidad en las escamas Ginrin, éste segundo será mucho mejor valorado por los expertos, debido a que el atributo Ginrin es más importante que el patrón Kohaku. Por eso esta variedad se llama Ginrin Kohaku y no Kohaku Ginrin.
Patrón menware en la cabeza.

Esta misma regla la aplicamos en el caso de los Hikari Utsuri. Éstos son kois con dos características: Hikari (metálico) y Utsuri (koi con patrón negro). La característica metálica de estos kois es más importante que el patrón Utsuri (como ya os adelantaba en el segundo párrafo).

Donde mejor podemos apreciar la calidad del brillo en esta variedad, es en la cabeza y en las aletas pectorales.

El hi (rojo), como es de suponer, cuanto menos anaranjado es, mejor se valora. El sumi (negro) y el brillo no suelen llevarse bien, uno de los dos atributos suele debilitar al otro, pero recordad que en esta variedad, el atributo dominante es el brillo.

Otra característica importante de esta variedad es la presencia de un patrón menware (patrón de Sumi que divide la cara). Se valora positivamente, aunque no es un atributo imprescindible.

Para terminar os dejo con algunos nombres de varios criadores japoneses conocidos por la calidad de sus Hikari Utsuris.

Aoki Koi Farm, Iwashita koi Farm, Marusaka Koi Farm, Miyaishi Koi Farm y Miyatora Koi Farm.

Aunque, probablemente, sea más fácil que se lo pidáis a vuestro proveedor habitual (y más económico).

La próxima variedad, uno de los clásicos, el Kohaku (del que ya escribimos algunas líneas allá por el 2010 ).




miércoles, 21 de mayo de 2014

Las 26 variedades de koi: el Kin Ki Utsuri

   Unos largos 70 días después de conocer algo sobre el kikusui llega el momento de saber cómo es el Kin Ki Utsuri. Básicamente se trata de un koi con patrón negro y como color secundario, el amarillo metálico. No deberíamos hablar de él sin conocer antes algunos detalles del grupo al que pertenece, los Hikari Utsuri.

Kin Ki Utsuri
Este grupo, el de los Hikari Utsuri, del que aún no habíamos conocido a ninguno de sus componentes, está formado por aquellos kois  resultado de los cruces entre Showas ( Go-Sanke, koi tricolor, negro, rojo y blanco) o Utsurimonos (kois negros con color secundario blanco, rojo o amarillo) y Hikarimujis (kois de un sólo color metálico con o sin retícula). Sus miembros más representativos son:
  • Gin Shiro Utsuri (negro y plateado)
  • Kin Ki Utsuri (negro y dorado)
  • Kin Hi Utsuri (negro y rojo metàlico)
  • Kin Showa (negro, rojo y plateado)
  • Gin Showa (negro, dorado y plateado).
Para valorar a los Hikari Utsuri, se usan los mismos criterios en relación al sumi (que recordemos significa color negro en japonés) que en cualquier Showa y Utsurimono. Esto es así, porque de hecho, este grupo tiene los equivalentes metálicos de estas 2 familias. Para entendernos, que son los mismos, pero con el brillo metálico como característica extra. En otra ocasión ya hablaremos más acerca de est grupo y los demás, pero ahora toca centrarnos en el Kin Ki Utsuri.

En japonés "Kin" significa oro, dorado, "ki" ya sabemos que se refiere al amarillo y "utsuri" significa reflejo. Reflejo metálico dorado es pues, el nombre que se les ocurrió a los japoneses para esta variedad de koi. Razón no les faltaba... no señor.


Una hembra de 63cm.
En esta variedad de  koi nos encontramos que el patrón negro debe estar repartido por el cuerpo mediante franjas que lo rodeen verticalmente llegando incluso, más abajo de la línea lateral (que es la imperceptible fila de sensores, que parece dividir al koi en dos secciones, superior e inferior). El negro debe extenderse hasta la cabeza, pero no cubrirla enteramente. Lo ideal sería disponer de un patrón en forma de rayo o dibujando una "V". Las aletas pectorales deben tener negro en su base (motoguro) y éstas deben dar la sensación de estar integradas en la composición general del patrón de negro.

También como con la mayoría de kois, es importante fijarse en la forma del cuerpo. Asemejarse a un torpedo, con aletas bien formadas y todo el resto en buenas proporciones es lo deseable.

Los kois metálicos de buena calidad muestran un acabado similar al reflejo de un espejo. El aspecto y el brillo que presentan los kois metálicos es muy diferente al de los kois no metálicos.

Por último, deciros que esta variedad no es fácil de criar, pues aún no se ha conseguido una consistencia fiable en su desarrollo. Por lo tanto, no es una variedad aconsejable para aquellos que nos iniciamos en el mundo del koi.

Y para despedirnos, sabed que la próxima variedad de koi de la que conoceremos alguna cosita, es un hermano de éste, el Kin Showa.




lunes, 10 de marzo de 2014

Las 26 variedades de koi: El Kikusui

Un crisantemo de agua es como se conocen al Kikusui en Japón
En Diciembre del pasado año, deberíamos haber publicado esta entrada, pero por diferentes motivos que no vienen al caso, no pudo ser. Ahora, con unos pocos meses de retraso, vamos a conocer a grandes rasgos que es un Kikusui y hacer nuestra la expresión aquella que dice:"más vale tarde que nunca...".

Una definición rápida del Kikusui sería la que lo define como un Hariwake Orenji con escalas doitsu.
Vale, pero vamos a ir un poco más allá ¿Os parece?

El Kikusui forma parte de los Hikarimoyo. Este grupo aparece por el cruce realizado entre una hembra Ogon y casi todas las demás variedades de kois para obtener así, los diferentes kois de aspecto metálico. Básicamente, los Hikarimoyos son kois de piel blanca con brillo metálico, pero existen excepciones como son  el Ki Kokuryu y Kin Ki Kokuryu que paradójicamente, son de piel negra brillante. Los Hikarimoyos se obtienen a partir de 2 fuentes distintas.

La primera de ellas, mediante el cruce de dos kois metálicos de diferente color. Así obtenemos el Hariwake Matsuba, el Hariwake Ogon, el Kikusui y el Tancho.

La segunda de ellas, mediante el cruce de un koi de sólo un color metálico y otro koi que no sea metálico de cualquier otra variedad (excepto el Showa y el Utsurimono). Ejemplos de ellos son el Gin Bekko, el Hesei Nishiki, el Kin Ki Kokuruyu, el Ki Kokuryu, el Kohaku Platinum, el Kujaku, el Sakura Ogon, el Shochibukai y el Tora Ogon.

Como podéis ver, el grupo de los Hikarimoyo es muy extenso y difícil resulta acordarse de todos. Incluso algunos tienen nombres impronunciables para nosotros (como el Ki Kokuryu). Probad a decirlo rápido y de un tirón a ver que os sale...

Un grupo de crisantemos

En la actualidad cualquier Doitsu Hariwake con marcas naranjas o rojas se conoce como Kikusui. Originalmente era descrito como un Doitsu koi con base platino y patrones de colores naranja, rojo o dorado. El patrón de color debía estar dispuesto en forma de ondas a lo largo de la línea dorsal, y por encima de la línea lateral.


¡Un kikusui de casi 60 cm!
El kikusui ideal, que significa crisantemo de agua, debería tener la cabeza completamente blanca, sin manchas ni patrones de otro color, el cuerpo (doh) bien proporcionado, como las aletas. Éstas deben tener el mismo sólido y brillante color blanco que la cabeza y el resto del cuerpo. El patrón de color no debería de aparecer en las aletas, pero si lo hace, debe limitarse a una pequeña área, donde éstas se unen al cuerpo. El patrón de color debe ser equilibrado, uniforme y de apariencia sólida, además de ser escalonado. También se valora la calidad del Kiwa (el borde o parte trasera del patrón de color).

Bueno, ahora ya lo sabéis, si vuestro kikusui reúne todas estas características, tenéis una estrella que os puede hacer ganar mucho dinero y prestigio ¡Inscribidlo en uno de los diferentes concursos (koi show) que se realizan a nivel internacional! Lo malo es que la apacible y relajada vida que tenía esta carpa en vuestro estanque va a terminarse por culpa de la fama... Toda una pena.


La siguiente variedad, el Kin Ki Utsuri en unos días ¡Hasta pronto!



domingo, 17 de noviembre de 2013

Las 26 variedades de kois: El Kigoi

Un gran ejemplar, campeón 2004 en su categoría.
El kigoi es un miembro más de la extendida familia Kawarimono. Esta vez nos encontramos con un koi   amarillo con brillo no metálico, o lo que es lo mismo, un koi de color amarillo pálido. Debo admitir, que como ocurre con el chagoi, es una de mis variedades preferidas.  ¿Por qué lo llaman Kigoi los japoneses? Muy simple, "ki" traducido al inglés significa amarillo, "kigoi" pues, significa carpa de color amarillo. 

Algunos hablan de que el Kigoi no es más que un Chagoi amarillo. Otros no lo aceptan. En la red existen extensos debates sobre las diferencias entre Chagois, Kigois y Karashigois (en cuanto a tonalidades se refiere), pero si no queremos calentarnos demasiado con el asunto, es mejor centrarnos en los principales puntos de calidad,  como son una cabeza grande, un buen volumen del cuerpo, el suave fukurin y la robustez de la cola.

Otro rasgo diferenciador de los kigois es que por lo general, éstos suelen tener la panza blanca como la nieve (no así los ChagoisKarashigois que tienen todo el cuerpo de un sólo color). Algunos Kigois, los más apreciados, tienen los ojos color rojo y se les conoce como Akame Kigoi. ¿Adivináis qué significado tienen estos dos términos? Fácil, "aka" ya vimos que significa rojo, "me" significa ojo, "ki" es amarillo y "goi" es carpa, por lo tanto, hablamos de una carpa amarilla de ojos rojos… 

Este Kigoi tiene una tonalidad más anaranjada.
Podemos encontrar kigois con un tono más anaranjado como el de la foto, y los japoneses seguirán refiriéndose a él como kigoi, puesto que el término "orenji" lo prefieren utilizar sólo en kois de color metálico.


Akame Kigoi, conocido popularmente como Kigoi albino.
La coloración roja de los ojos de los Akame Kigois se debe en realidad, a que los ojos son tan claros que permiten mostrar los vasos sanguíneos tras de sí. 

La tonalidad de algunos Kigois se asemeja a la de las hojas de gingko.
Los ejemplares de calidad alta, por lo general tienen el tono parecido al color de las hojas de gingko. Otra característica que los diferencia es que no cambian de color a lo largo de las estaciones,  como ocurre con los Chagois, que en verano pueden ser más oscuros y en invierno más claros.

En la actualidad el Karashigoi se vende a un precio más alto que el kigoi, porque su popularidad ha ido en aumento, esto hace que muchos peces reciban la etiqueta "karashi" para alzar su valor de compra, así que tened cuidado a la hora de elegir uno, no todos ofrecen la calidad que se paga por ellos ni alcanzarán el tamaño que uno desea.

En el vídeo, un pequeño torpedo de 74 cm. ¡Disfrutadlo!


El mes próximo, el Kikusui. Os esperamos.


via / KoiphenKoi-bitoaquatechnobel y otros

viernes, 18 de octubre de 2013

Las 26 variedades de kois: El Karasugoi


El Karasugoi o "cuervo" es un koi negro. Esa es la definición más extendida y simple que podemos encontrar en la red si buscamos información sobre esta variedad de carpa japonesa. ¿Y qué ocurre si nuestro "cuervo" tiene algunas marcas blancas en el cuerpo? ¿Y si son rojas o anaranjadas...? Veámoslo a continuación.


Aunque es cierto que el Karasugoi es básicamente de color negro, es necesario saber que como miembro de la familia Kawarimono (recordemos que son aquellos kois no metálicos, poco usuales y obtenidos "accidentalmente" en el proceso de creación de nuevas variedades) su cuerpo no tiene brillo metálico, y que en función de la posición y el porcentaje de marcas blancas que podemos encontrar en él, hablaremos de una u otra sub-variedad. Tenemos también la posibilidad de encontrarnos este pez con escamas Doitsu. Así, que como podéis observar, no se trata "sólo" de un koi negro...

Hasta el momento, algunos de los Kawarimono que hemos conocido son el Benigoi,  el Chagoi y el Goshiki. Ahora podemos añadir el Karasugoi (y todas sus sub-variedades).

"Karasu" podemos traducirlo como cuervo y "goi" ya sabemos que significa pez en japonés.

El Karasugoi con las puntas blancas de las aletas posteriores y pectorales se denomina Hajiro. Si tiene ese blanco en la cola, en la punta de las aletas pectorales y en la cabeza, se denomina Hageshiro. El Hageshiro con la cabeza totalmente blanca pasa a denominarse Yotsushiro. El karasugoi con escamas doitsu y patrón semejante al de una orca, se llama Kumonryu y Matsukawabake es el koi que cambia su color negro por el gris en función de la temperatura del agua.
Este doitsu Karasugoi es conocido como Kumonryu debido a su original patrón blanco.
En esta foto de Don Mann, casi podemos ver a un Karasugoi con escamas doitsu y puntas blancas en las aletas y cola.

Os adjunto este vídeo de un bonito Karasugoi. Espero os guste:


El próximo mes conoceremos algunas cosas de la décima variedad de kois, el Kigoi.


sábado, 21 de septiembre de 2013

Las 26 variedades de kois: El Hariwake

La siguiente variedad que vamos a conocer -y con ésta ya son ocho- es el Hariwake. Se trata de un koi con la piel de color blanco platino y marcas color rojo, naranja (Orenji Hariwake) o amarillo (Yamabuki Hariwake) metalizados que se superponen al primero. La combinación de los tres patrones de colores con el blanco platino crea una enorme cantidad de sub-variedades. El Doitsu Hariwake no obstante, quizás sea la más popular.

Es un miembro de los Hikari Moyo-Mono, el grupo de kois con brillo metálico con dos o más colores que no encontraremos en ningún otro grupo o clase. Algunos otros miembros son el Kikokuru, el Yamato-Nishiki, el Kikusui, el Platinum Kohaku, el Kujaka, el Gin Bekko, Kinsui, y el Ginsui.

Parece ser que los primeros Hariwakes aparecieron con el cruce de un Kohaku y un Platinum Ogon.

Para seleccionar un buen ejemplar, debemos fijarnos en que la cabeza del Hariwake sea completamente blanco platino, aunque se acepta que el color secundario pueda cubrir una parte. Las aletas deben ser del mismo color (blanco platino) que el resto del cuerpo, pero si aparece el  patrón de color en las extremidades, no lo descartéis por este motivo, siempre que muestre una apariencia equilibrada. Los bordes entre el blanco platino y el color secundario (conocido como Kiwa), deben ser nítidos y claros. Aunque esto, es muy difícil de obtener... Quedáis avisados.

Sólo un porcentaje muy bajo de Hariwakes salen adelante con una calidad aceptable. En los 2 primeros años del koi, debemos centrarnos en buscar rasgos metálicos fuertes, junto con un patrón de color que empiece a emerger. A medida que va madurando el koi, la base blanca se irá concretando, el patrón de color mostrará bordes más limpios y nítidos y un tono más consistente. Lo ideal, sería que este patrón de color se asemejara a los del Kohaku, pero no siempre es así. Los Orenji Hariwakes suelen mantener el naranja con un tono fuerte, en cambio, los Yamabuki Hariwakes suelen experimentar la pérdida de intensidad en el amarillo limón.

Detalle de las escamas de un Orenji Hariwake.
Los Hariwakes de mayor calidad, como ocurre con la mayoría de variedades de koi, los japoneses los guardan como potenciales futuros reproductores, el resto abastecerán la demanda nacional y extranjera. Así que si queremos un gran ejemplar, deberá ser a golpe de talonario, pues su cotización es altísima. Podemos optar a hacernos con un Hariwake de precio más modesto a cambio de sacrificar calidad. Probablemente los encontraremos con un buen blanco brillante y un patrón de color fuerte, pero éste último en si será deficiente, confinado a un sólo costado del cuerpo o repartido por el mismo, pero de una manera poco armoniosa y artística.

Un Yamabuki Hariwake de Yamazaki que alcanza los 60cm. No está nada mal...
No obstante, un ejemplar (o varios) de Hariwake en nuestros estanques no nos defraudarán, aunque no alcancen la calidad deseada, su brillo metálico y sus colores fuertes y llamativos serán motivos de atención por sí mismos.


Y para finalizar sólo recordaros que el mes próximo llegará el turno del Karasugoi. No dejéis de leernos...



Vía / Randy LeFever y otros

martes, 20 de agosto de 2013

Las 26 variedades de kois: El Goshiki

La séptima variedad de koi la conocemos con el nombre de Goshiki, que significa literalmente "5 colores". Tiene un sólido shiro (color blanco) en la base, con las escamas formando una retícula en colores azul o negro. El hi (rojo) aparece como un patrón de marcas superpuestas al shiro de la base. En ocasiones, la retícula puede ser tan oscura, que no deje entrever el color blanco de la base.

Puede que el origen de este koi esté en el cruce entre un Asagi y un Bekko o Sanke Aka. Los japoneses lo llaman así en relación a los 3 colores que toma del Sanke (blanco, rojo y negro) y a los 2 que toma del Asagi (azul y gris). Aunque no esperemos distinguir siempre los cinco colores en todos los Goshikis.

Un ejemplar aceptable debería tener el shiro de la base limpio, sin manchas de ningún tipo por debajo de la retícula. El hi debería ser sólido, oscurecido y uniforme. Estas marcas rojas deberían repartirse por todo el cuerpo con armonía en ambos lados. A los japoneses no les gusta que sus Goshikis tengan la nariz cubierta de hi, pero sí que éste rodee los ojos. También les gusta que la retícula negro-azulada sea perfecta y no interfiera con las escamas coloreadas en rojo, aunque esto es algo difícil de lograr. Algunos afirman que el agua fría oscurece los colores base del Goshiki... ¿Será cierto?

Magnífica foto de un Goshiki tomada por Kris Kras
Las dos tendencias actuales en la cría de Goshikis son la más tradicional Kuro Goshiki y la más moderna o Kindai Goshiki. Se pueden obtener kois muy oscuros de base con marcas rojas muy claras o retículas ligeras en la base blanca, con retículas oscuras superpuestas en las marcas rojas, con una apariencia similar a la del Sumi Goromo.

Mediante el recruzamiento de Goshikis con Sankes y Showas respectivamente, podemos obtener al Goshiki Sanke y al Goshiki Showa. Aunque para ser sinceros, son muy raros de encontrar.

Detalle de las escamas de este Goshiki (criador Sakura).
¿Tenéis algún ejemplar de esta variedad en vuestros estanques? Contadnos vuestras experiencias con ellos, vuestros comentarios y aportaciones serán bien recibidos.

El mes próximo, El Hariwake. ¡No faltéis a la cita!

domingo, 21 de julio de 2013

Las 26 variedades de kois: El Gin Matsuba

El Gin Matsuba es la 6ª variedad de kois de la que vamos a conocer algunos detalles. Lo diferenciamos del resto por una apariencia metálica y su característico color plateado. Como ya vimos en el Aka Matsuba, éste pertenece al grupo de los Hikari Muji (Hikari significa "brillante" y Muji significa "un sólo color"). Los ejemplares más representativos asociados a este grupo son sobretodo, los Ogones, pero como hemos dicho, también incluimos a todos los Matsuba.




Fijaos como se asemeja el cuerpo de un Gin Matsuba a una piña, de ahí su nombre...
En varias ocasiones os hemos explicado la simpleza y genialidad utilizada por los japoneses a la hora de referirse a sus kois utilizando términos fáciles y comprensibles -para ellos, por supuesto-, a continuación otro ejemplo: Gin Matsuba lo traducimos como "agujas plateadas de pino"... pues eso.

Detalle de las escamas.

Lo más apreciable en un Gin Matsuba es la condición de su brillo y la conformación de su cuerpo. Por lo general, los kois del grupo Hikari Muji  se acostumbran fácilmente al contacto con nosotros. Eso es bueno, ¿no creéis? Con gran apetito, éstos tienden a hincharse de vientre, pero aún así, su forma corporal suele ser buena e interesante.

Y esto es todo por ahora. En la próxima entrada, conoceremos a un miembro de los Kawarimono.



sábado, 22 de junio de 2013

Las 26 variedades de kois: El Chagoi


Siguiendo el orden alfabético que hemos realizado hasta el momento, el Chagoi es la 5ª de las 26 variedades de kois reconocidas por la INPC (Internantional Nishikigoi Promotion Center). Y como ya escribimos acerca de él hace un tiempo, no vamos a repetirnos mucho hoy.

No obstante, nos parece correcto recordar que este koi es un miembro de los  Kawarimono, al que también pertenece el Benigoi (y otros pocos que iremos conociendo más adelante). Este grupo está formado por las variedades de koi no metálicos poco usuales y que se obtuvieron accidentalmente en el proceso de creación de nuevas variedades. La verdad es que para ser "accidentes genéticos" los que hemos visto por ahora lucen una pinta estupenda... ¿no creéis?

Del mismo modo que el Benigoi es un koi de color rojo, el Chagoi lo es de color marrón, con la particularidad que de éste podemos encontrar varios tonos que van del más claro (brown tea chagoi), al más oscuro (rootbeer chagoi). Y, a diferencia del Benigoi, éste tiene varios patrones que acentúan su belleza (patrón con y sin fukurin y patrón Utsuri).






Brown tea chagoi, mi preferido.

Detalle de la cabeza y la retícula.

En este chagoi podemos apreciar la retícula característica y el patrón utsuri.

Este es un rootbeer chagoi...
... y éste es el color de la cerveza por el que popularmente recibe este nombre.

Por último recordemos que es un tipo de koi que puede alcanzar un gran tamaño (si la genética, el cuidado y alimentación recibidos son buenos) y que por su docilidad y curiosidad se hace querer. Para muestra, un botón...



Si queréis conocer al Gin Matsuba, la próxima variedad, no dejéis de seguirnos...

jueves, 23 de mayo de 2013

Las 26 variedades de kois: El Benigoi

En estos últimos meses hemos visto unas pinceladas de las 3 primeras variedades de koi. Ahora es el turno de la 4ª, el Benigoi. En esta ocasión, la entrada será mucho más breve, pues no es mucha la información que hemos podido reunir acerca de esta variedad. Aún así, será suficiente para que podáis reconocerlo y apreciarlo.

El Benigoi es un koi de brillo no metálico, con un sólido, fuerte y excepcional color rojo. Pertenece al grupo de los Kawarimono, lo que posibilita que pueda alcanzar un excepcional tamaño, incluso llegando a superar los 100 cm de longitud. Estaremos ante un buen ejemplar cuando el koi no presente ninguna mancha de sumi en su cuerpo, ninguna escama dañada y una buena proporción corporal.

Miembros del grupo Kawarimono (kois no metálicos cuyos nombres vienen definidos por el color de su patrón).

Como ya hemos comentado en anteriores entradas, los japoneses utilizan nombres muy comunes y que hacen referencia a los colores y formas de los kois. Así, nos encontramos con que el término "Beni", se usa en japonés para describir al color rojo, de ahí que esta variedad de koi reciba el nombre de Benigoi. Simple, no hay que darle más vueltas... ¿Para qué complicarse con nombres extraños e imposibles de recordar?

El koi rojo con las puntas blancas de las aletas pectorales y caudales recibe el nombre de Aka Hajiro.
El próximo ejemplar de los 22 restantes que nos faltan aún por conocer, será el El Chagoi (del que ya os hemos contado algunas cositas en ocasiones pasadas).

miércoles, 24 de abril de 2013

Las 26 variedades de kois: El Bekko

Ahora que ya hemos hablado del Aka Matsuba y del Asagi, es momento de conocer al Bekko:

El Bekko (beh-KOH)

Un magnífico Shiro Bekko.
Es un koi cuya fascinación por él ha ido disminuyendo paulatinamente a medida que las nuevas variedades han ido emergiendo con fuerza.

Existen 3 tipos principales de Bekko: el Shiro Bekko, el Aka Bekko y el Ki Bekko.

El Shiro Bekko es un koi blanco con pequeñas cantidades de sumi bien equilibrado. Inicialmente, se prefería un patrón de sumi extenso y fuerte. Éste suele encontrarse por encima de la línea lateral del koi, sobre su espalda, vamos. Pueden haber pequeñas cantidades de sumi en la cabeza, aunque los mejores ejemplares siempre son los que no tienen manchas en ella. A medida que el Shiro Bekko va madurando, el blanco de su cabeza tiende a amarillear.

Un buen ejemplar es aquel que tiene los ojos azules y una piel suave y blanca. El patrón de sumi no debería mostrar una simetría completa en ambos lados, pero debe mantener un buen equilibrio. La unión entre la cola y el cuerpo del pez no debería presentar tampoco nada de sumi.  Las aletas pectorales pueden ser completamente blancas (como el de la imágen) o pueden mostrar manchas negras formando rayas.


El Aka Bekko es un koi rojo con pequeñas cantidades de sumi. Éste debe presentarse sobre la espalda del pez con el mismo equilibrio que en el Shiro Bekko. A diferencia de éste, en el Aka Bekko se aprecian más los ejemplares que tienen las aletas pectorales totalmente blancas, detalle que no comparto, pero para gustos, los colores...

El Ki Bekko es un koi amarillo ácido con el mismo patrón de sumi que sus hermanos Shiro y Aka. Es realmente difícil de encontrar. Esta variante es el resultado del cruzamiento entre el Shiro Bekko con el Kigoi o con el Sanke.

El primer Bekko apareció en la era Taisho, entre 1912 y 1926.

Las escamas de un Bekko deberían presentar siempre un aspecto equilibrado, suave y brillante, y no deben ser claramente perceptibles individualmente. Recordemos también que el color de la piel (blanco, rojo o amarillo) debe ser uniforme desde la cabeza hasta la cola.

Para los neófitos como nosotros, es fácil confundir el Shiro Bekko con el Shiro Utsuri. Así que ahí van 4 pequeñas diferencias que nos ayudarán a diferenciarlos mejor.

  1. El sumi suele estar presente en la cabeza y nariz del Utsurimono (Shiro Utsuri) con patrones menware o hachiware, mientras que la cabeza del Bekko suele ser sólo de color blanco.
  2. El sumi en el Utsuri suele aparecer en grandes bloques (manchas) que rodean todo el cuerpo, incluso por debajo de la línea lateral. En el Bekko las manchas suelen ser más pequeñas y siempre por encima de la línea lateral.
  3. El sumi en las aletas pectorales del Utsuri aparece en la base, formando lo que se conoce como motoguro. El sumi en las aletas pectorales del Bekko aparece en forma de rayas, conocidas como tejima.
  4. La cantidad de manchas de sumi en un Utsurimono debería transmitir la impresión de poder, y en un Bekko debe dar la impresión de elegancia. Por ese motivo, la cantidad de manchas de sumi debe ser moderada, para ayudar a crear la apariencia de que el Bekko tiene un patrón limpio, ordenado y elegante.
Las diferencias entre un Shiro Bekko y un Shiro Utsuri son palpables.


Bien, tras todo esto, sólo me queda invitaros a conocer el Benigoi en la próxima entrada.



lunes, 25 de marzo de 2013

Las 26 variedades de Kois: El Asagi


En la anterior entrada conocimos el Aka Matsuba, en esta ocasión aprenderemos algo sobre:

El Asagi (AH-SOG-EE)



Es un koi con la espalda uniformemente cubierta de escamas azules (o grises) en el punto más cercano a la piel, y de un azul más oscuro (o negro) a medida que crecen hacia afuera. No tiene brillo metálico, y su historia está íntimamente asociada al Magoi. Tiene una tranquila elegancia que no consiguen otros kois más exóticos y que lo hace tan especial e interesante. Además, los Asagi por genética, tienen el potencial de llegar a tamaños considerablemente grandes.

La historia del Asagi es larga pero simple. El Magoi Asagi es uno de los 3 tipos de Magoi reconocidos y probablemente, el precursor de todas las variedades modernos de kois. Unos 160 años atrás, aparecen 2 mutaciones, dando lugar a las variedades Asagi Narumi y Konjo. La primera dará lugar a los Doitsu y Shusuis. La segunda, será decisiva para la creación de la familia Matsuba, aunque curiosamente, en un primer momento su valor fue más bien escaso y fue criado principalmente como alimento.

Un buen Asagi, debería tener su espalda uniformemente cubierta de escamas color azul pálido en contacto con la piel y a medida que crezcan hacia fuera el azul debe ser más oscuro. La definición entre estos 2 tonos es lo más apreciado de su patrón. También debéis tener en cuenta que cualquier escama que falte o esté dañada, destacará negativamente sobre el conjunto.

Detalle de las escamas bicolor.

La coloración blanca de la cabeza debería ser uniforme, aunque con el tiempo, tiende a adquirir un tinte azul o gris. Si en la cabeza tenemos gran cantidad de Hi (rojo) en forma de campana, los japoneses lo denominan Asagi Menkaburi.

El Hi del Asagi se muestra más como un rojo oxidado que como el rojo asociado al Kohaku o al Sanke. Por lo general, lo encontramos desde el vientre hasta la línea lateral, o ligeramente por encima. En ocasiones, cubre la mandíbula, mejillas y parte (o el total) de las aletas. Donde aparezca el Hi, éste debería ser simétrico a ambos lados. Algunos Asagis tienen un porcentaje muy alto de Hi que puede llegar a extenderse hasta la aleta dorsal. Se conocen como Hi Asagis (Asagi rojo), otro claro ejemplo de como los japoneses usan sencillos nombres para todo lo relacionado con sus kois. Los que presentan una línea blanca que divide las áreas de color rojo y azul en los flancos, se conocen como Taki Asagis.

Con estas pinceladas, ahora os va a resultar más fácil reconocer y apreciar un Asagi, ¿A que sí...?

Os invito a conocer la próxima variedad de koi en unos días,  el Bekko.

martes, 26 de febrero de 2013

Las 26 variedades de kois: El Aka Matsuba

He leído por ahí que existen más de 80 ejemplares diferentes de nishikigois, aunque la mayoría se han obtenido con los cruces realizados a partir de las 26 variedades reconocidas por la INPC (International Nishikigoi Promoticon Center).

En esta entrada y en venideras, voy a daros unas pinceladas sobre algunos de ellos, para que todos aquellos que empezáis con esta afición, podáis indentificarlos con relativa facilidad.

El Aka Matsuba (Ah-KAH maht-SOO-bah)

Los japoneses usan el término "AKA" para referirse a los kois de piel roja.

Es un koi de color rojo y brillo metálico, con un patrón de escamas que nos recuerda la forma de una piña, el fruto de una conífera. En todas las distintas clases de Matsuba, encontramos este curioso patrón y lo que diferencia principalmente a unos de otros, es el color de base (o color del cuerpo), aunque también la forma corporal o el tipo de escamas .

Como ocurre con el Asagi, el patrón del Matsuba ideal debería ser completamente uniforme, recorriendo toda la espalda hasta llegar a su cola. El color de la cabeza tendría que ser el mismo que el del resto del cuerpo. Y tened en cuenta que cualquier irregularidad o imperfección en el patrón afecta negativamente en su valoración.

Algunos de los Matsuba más significativos son: el Aka Matsuba, el Butterfly Matsuba, el Doitsu Ki Matsuba, el Doitsu Kin Matsuba, el Gin Matsuba, el Rin Matsuba, Kin Matsuba o Ki Matsuba.

Patrón Matsuba con la disposición de las escamas recordándonos la forma de una piña.
Como iremos viendo a medida que vayamos conociendo las variedades más significativas, los japoneses no se rompieron mucho el coco a la hora de poner nombres a las diferentes clases de kois que iban creando con los cruces de varios de ellos. Así podemos ver que el Aka Matsuba viene a significar sencillamente piña roja. Muy científico,  ¿verdad?

También debemos saber que el Aka Matsuba pertenece al grupo de de los Hikari Muji-Mono, que es el término que se utiliza para describir al grupo de kois de piel con brillo metálico opaco.

Bien, estas pequeñas indicaciones, espero os ayudena a conocer mejor a esta variedad de koi.


En unos días, os invito a conocer el Asagi.

sábado, 16 de febrero de 2013

Tanque de kois en PRFV (parte 5)

En la anteriores entradas (parte 1 a 4) hemos visto como a partir de una sección de tubo de poliéster reforzado podemos obtener un tanque para kois. Tras la sustitución de las llaves de paso del pozo por unas de mayor calidad -ya que las primeras no soportaron la presión y se rajaron-, ha llegado el turno de la caseta técnica.

Habéis oído aquello de... "empezar la casa por el tejado...", pues eso pretendía porque me muero de ganas de tener a los kois nadando en el tanque, pero haciendo caso a mi amigo albañil, dejamos el tejado para el final y empezamos con una base de hormigón de 6m2 (3x2x0,10), para luego poder levantar las paredes, techar y finalmente, colocar la puerta de doble hoja.

Para todo ello ha sido necesario:
  • grava
  • 9 sacos de cemento
  • 186 bloques de hormigón AR 50x20x10
  • 1 saco de yeso
  • 15 sacos de mortero seco
  • 1 viga de 2m
  • 1 viga  de 3,50m
  • 1 puerta galvanizada de doble hoja 200x150
  • 30 machihembrados 150x25x5
  • 1 saco de pegolan flexible
  • 10 ladrillos 13x28x9
  • 15 rasillas 14x28
  • arena
  • tiempo empleado unas 29 horas.

El tanque y la caseta técnica (aún en proceso de construcción)
El coste aproximado del material ha supuesto un desembolso de unos 600 € y 400 € de mano de obra (la mía no cuenta, por supuesto). Como podéis comprobar, y como bien dice la dicha popular "va a salir más caro el collar que el perro...". Pero no me quejo, todo aquel que quiera tener sus kois en las mejores condiciones que su bolsillo le permita, necesita un trastero donde alojar todo el conjunto que requiere el cuidado de estas fantásticas mascotas.

Después de colocar las tejas y rematar las paredes con un rebozado, será el turno de la instalación eléctrica y del sistema de filtración. Y para finalizar sólo quedará ajardinar los alrededores del tanque. Ahí es nada...



jueves, 20 de diciembre de 2012

Un descuido puede resultar fatal

Si de algo puedo sentirme orgulloso en estos 4 años de afición en el mundo de los kois, es la de no lamentar la baja de ninguno de ellos por negligencia, descuido o abandono. Por lo tanto, podemos deducir que no lo he hecho tan mal por ahora...

Bien, pues hace unos días, debido a las prisas del día a día, casi debo lamentar la pérdida de todos mis kois de golpe. Algo terrible. Os cuento como fue para que sobretodo, aquellos que os iniciáis en el cuidado de este tipo de mascotas, podáis evitarlo:

Ahora, en invierno, como el sol desaparece más pronto de lo que termina mi jornada laboral, aprovecho el tiempo que tengo para comer, en visitar los pequeños estanques, comprobar que todo está bien, retirar lo que se ha ido acumulando en el sumidero y realizar pequeños cambios de agua. Pues en una de estas ocasiones, con las prisas, olvidé cerrar la llave de paso del riego. ¡HORROROSO DESCUIDO! Como podéis imaginar, cuando regresé al día siguiente, el estanque estaba prácticamente sin agua. Durante toda la tarde y toda la noche, había ido vaciándose lentamente. Por fortuna, el diámetro de paso de la manguera y la altura del sumidero evitaron un desastre mucho mayor. Al darme cuenta, cerré enseguida la maldita llave y abrí el pozo para recuperar los casi 3.000 l de agua que se habían perdido ¡OTRO GRAN ERROR!

Un descuido puede resultar fatal para nuestras mascotas.
La consecuencia más inmediata fue la irritación de las vejigas natatorias de todos los kois. Siempre se recomienda realizar cambios de agua parciales, nunca totales, precisamente para evitarlo. Pero, con el susto en el cuerpo, me precipité y tomé una decisión equivocada (podía haber llenado la mitad del estanque con agua ya ciclada de los otros estanques). Durante unos pocos días estuvieron nadando con dificultad y con la cabeza ligeramente hundida. Temí nuevamente por ellos, pero la fortuna me ha sonreído una vez más. Ahora ya están todos bien y sin secuelas aparentes.

En conclusión: No hay que dejarse nunca las llaves de desagüe abiertas y no hay que cambiar nunca la totalidad del agua del estanque mientras haya peces. Y recordad que en estos casos las prisas no son buenas.




domingo, 21 de octubre de 2012

7 kois

Este pasado sábado como hacía un tiempo espléndido y el anterior, saqué del estanque algunos de mis 7 kois, para medirlos y comprobar que no tuvieran ninguna herida o arañazo que se me hubieran pasado por alto. No es algo que acostumbro a hacer, porque pienso que cuanto menos moleste a los peces, mejor estarán. Pero, quería comprobar hasta que punto están teniendo un crecimiento acorde a su edad, aún a pesar de las limitaciones de espacio y litros de agua que tienen hasta el momento. 

Veamos, el primer koi que llegó al estanque a finales del 2008 fue un Dagoi anaranjado, que en Enero de 2009 alcanzaba unos modestos 10-12 cm (o quizás un poco más...). Ese pequeño y escuálido koi es en la actualidad un Yonsai (koi con 4 años de edad) de 54 cm. Esto lo convierte, por el momento, en el segundo koi más grande que tengo. Según las tablas de crecimiento que he consultado ("Equación de crecimiento de Ludwing von Bertalanffy", de 1938), su desarrollo está un poco por debajo de lo previsto (debería medir unos 59,3 cm), pero aún así me siento satisfecho.

El siguiente koi en llegar fue un Ki Utsuri (macho) de aproximadamente unos 30 cm, y tras 41 meses conmigo alcanza los 45 cm. Desconozco la edad del pez, aunque supongo que estaría alrededor de los 2 años en 2009 (Nisai). Por lo tanto, otro claro ejemplo de koi que no alcanza la media. Aunque a su favor he de decir que los machos no suelen alcanzar con tanta facilidad los tamaños que alcanzan sus congéneres  de sexo opuesto. De hecho, me sorprende que haya llegado a alcanzar dicho tamaño, pues su antiguo cuidador, muchísimo más instruido en esta afición que un servidor, me comentó en el momento de obsequiarme con él, que no esperase un gran cambio en el desarrollo de éste, que no iba a crecer mucho más. Razón no le faltaba, pero aún así, sigo sorprendiéndome del tamaño alcanzado.

Junto al koi anterior, llegó un Doitsu Hariwake también de unos 30 cm. aproximadamente y que se convirtió en la reina del estanque (porque creo que se trata de una hembra...) por derecho propio. Desde su llegada, sus cambios han sido más que evidentes y en estos momentos ostenta el honor de ser el koi de mayor tamaño en mi estanque: 57 cm. y parece que quiere seguir creciendo y engordando porque tiene un apetito tan voraz sólo comparable al de un Chagoi. Llegó con apenas 18 meses y tras 59 meses (o casi 5 años) su aspecto impresiona a todos aquellos que nos visitan.
En su primer año, este tosai no alcanzaba los 15 cm de longitud...
... pero en estos 4 años ya ha superado con facilidad los 50 cm.
Ki Utsuri (macho) de unos 30 cm en el momento de adoptarlo.
El mismo Ki Utsuri (macho) un poco más envejecido.
En 2009 este Doitsu (30 cm) era completamente blanco. 
Por la diferencia de tamaño (57 cm) y color no parece el mismo koi de la foto anterior.
Tras el Ki Utsuri y el Doitsu Hariwake se une un nuevo compañero del que cada vez estoy más gratamente sorprendido. Se trata de un Sanke (hembra) llegado en Junio de 2010 con 25 cm. En 28 meses (poco más de 2 años) ya alcanza los 52 cm y me agrada su forma corporal, incluida la mancha de Hi (rojo) que le cubre la nariz. Los japoneses emplean el término hanatsuki -si no lo he entendido mal- para referirse a ello y lo encuentran poco o nada aceptable, pero como digo, a mi me gusta. Al igual que la Doitsu, esta Sanke es muy tragona motivo por el cual, evidentemente, está alcanzando un buen tamaño.


Al día siguiente... (a veces tengo impulsos irracionales ¿No habéis realizado nunca una compra compulsiva? Yo, unas cuantas...) llegó un segundo Sanke, un tosai de Ogata que medía entonces unos 15 cm aprox. El koi ha cambiado mucho, pero no  se puede decir que haya mejorado precisamente... A un crecimiento discreto (37 cm.), hay que añadirle una pérdida del patrón tricolor (blanco, negro, rojo) casi total. Esto ocurre a veces... ¡Qué se le va a hacer!
Espero que "Micky" el Kohaku que llegó junto con este Sanke y que vemos en la parte izquierda de la imagen haya tenido un desarrollo mucho más interesante, pues las condiciones de su nuevo hogar eran mucho más propicias para ello. Aún así, la genética también juega un papel importante en el crecimiento de los kois, por lo que quién sabe...

Y por último, este mismo verano llegaron una Showa de Sekiguchi con 43 cm y una Kohaku de Thosio Sakai y 44 cm. Es pronto para sacar conclusiones, pero en el poco tiempo que llevan en mi estanque, ya alcanzan los 46 cm. Tengo puesta mucha ilusión en estos dos ejemplares.
Una característica común en los Sankes, la coloración azul en el contorno de ojos.  Medía entonces 25 cm.

Esta Sanke ha ganado en peso, tamaño (52 cm) y forma corporal desde 2010.
Tosai Sanke de Ogata (15 cm) recién llegado, junto a "Micky".
Todo lo que queda del Sanke de Ogata (37 cm) son esas pequeñas manchas rojas y negras... Mala genética.
Mi primer Showa (46cm).
El Kohaku (46cm) es un ejemplar que no debería faltar en ningún estanque.
Por todos los aficionados es sabido que el crecimiento del koi depende de 3 factores de entre otros tantos: el espacio, la genética y la alimentación. Otros factores como la sobrepoblación, mala calidad del agua y el stress contribuyen de manera negativa en su buen desarrollo.

Resulta evidente que mis kois ni gozan de una excelente genética ni de un gran espacio para un buen desarrollo, pero hasta el momento, lo que he podido ofrecerles es una buena alimentación y una calidad de agua aceptable. Nada puedo hacer por mejorar la genética de mis kois, pero sí está en mis manos ofrecerles el espacio suficiente para un mejor crecimiento. Este es ahora mi objetivo... ¿Y el vuestro? ¿Qué vais a hacer para mejorar la calidad de vuestros kois?